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05 febrero 2015

Alfred Selton – Historia reciente

Tuve oportunidad de conocer a Alfredo Sagripanti “Alfred Selton”, estimo en el año 1984, durante una conferencia que diera el genial Carlos Colombi en la Peña Mágica Rosarina. 
Alfred Selton

No teníamos mucho contacto, pero solíamos compartir conversaciones, en ocasión de los Congresos de la Pemar, donde Alfredo asistía atendiendo su stand como dealer.

En octubre de 1998 le hice una entrevista en su casa, de la cual también participaron su señora Diana y su pequeña hija Dianita Junior como él la llamaba. 
La familia mágica Selton

Han pasado muchos años, y creo que vale la pena rescatar los recuerdos de este mago rosarino.

Nacido en 1942 “para suerte de la magia” según un chiste del propio Alfredo, comenzó a practicar magia desde pequeño, presentando ya a los 9 años sus actos en la escuela, y en algunos cumpleaños de sus amigos.

Pero la decisión de dedicarse a la magia a tiempo completo apareció algunos años después. Poco más que adolecente, y mientras trabajaba como utilero en el Teatro Olimpo –ubicado en calle Corrientes al 1200 casi esquina Mendoza, lamentablemente ya desaparecido- llegó a la sala la compañía del actor Pablo Palitos, en cuyo elenco trabajaba un mago llamado Memper, cuya rutina no era abundante, pero sí muy buena.

Cuando Alfredo comentó su afición por la magia, Memper le dio el empujón y aliento que faltaba para que se dedicara exclusivamente a la magia. Memper compartió los conocimientos, y desde ese momento Selton, a pesar de la negativa de sus padres, dejó todo y dedicó toda su vida a la magia.

Es difícil explicar la década del 50 y anteriores a quienes no la vivieron en lo que a la magia se refiere. La única forma de hablar o conocer un mago, era concurrir a un circo o teatro donde se presentaran artistas de la magia. Casi no había negocios dedicados a esa especialidad, y los pocos magos con algún conocimiento mantenían los secretos de manera hermética y no compartían, salvo excepciones.

Uno de los que abrió su cofre de conocimientos mágicos al joven Alfredo fue Don Marcelo Otton, un mago francés radicado en Rosario que le brindó toda su sabiduría. Era Otton un mago excepcional con mucha experiencia que trabajó mucho en circos recorriendo el país, y en palabras de quienes lo vieron actuar en sus últimos años ya anciano y casi ciego, ejecutaba los aros chinos y otros efectos como pocos artistas.

Alfredo recordaba que a las reuniones con el mago francés se sumaba habitualmente otro mago joven de la ciudad de La Plata, que viajaba casi exclusivamente para hablar de magia. Quien hacía esas fatigosas excursiones a Rosario era el apreciado Oscar Keller, quien todavía recuerda con nostalgia aquellas veladas, y era el que aportaba las novedades de Buenos Aires.

Con el tiempo Alfredo se fue relacionando y compartiendo con otros magos, algunos de ellos hoy casi olvidados como el caso de Mac Rubens (gran presentador de sombras chinescas y excelente manipulador) a quien apodaban cariñosamente “el tieso”.

Selton transitó muchas salas de la noche rosarina, importantes boites y cabarets de la época, por las cuales pasaron también otros de sus amigos magos: Zergio Tajan, Fantasio, el mismo Mac Rubens y muchos otros. Amigo cercano de otro gran mago rosarino Horacio Nuñez Regueiro "Krishna", compartían los secretos de la manipulación, difíciles de aprender ante la ausencia de bibliografía.
Alfred en una fiesta infantil
Justamente acerca de las largas conversaciones con Krishna, las remembranzas lo llevaron al año 1958, cuando fueron a ver una película recién estrenada “Europa de Noche”, donde Channing Pollock un elegante mago desconocido en Argentina, hacía aparecer palomas de la nada dejando no solo a los espectadores, sino también a los propios magos con la boca abierta. Tal fue la impresión que les causó, que perdieron horas y horas de sueño, para tratar de reproducir la técnica del genial Pollock. Fueron Pollock y Fred Kaps dos de sus referencias mágicas.

Alfredo se dedicó después a la ventriloquía, y con su muñeco Tachuela se paseó por la mayoría de los escenarios rosarinos. También destinó parte de su tiempo a la fabricación y venta de juegos de magia.
Con Tachuela en el Circo de Marrone 

Selton y Tachuela
 En sus recuerdos rememoraba a muchos de los magos a quienes conoció y que compartieron con él sus conocimientos, de Rosario: Marquard, Rubén Utrera, Henry Fang, Krishna y Otton por supuesto,  y de Buenos Aires: Pidal, Manfredi, Mac Rubens, Zergio, Oscar Keller.

En Julio del 2010, Alfredo Sagripanti “Alfred Selton”, dejaba su mundo de ilusiones, y finalizaba su larga trayectoria en la magia rosarina.



31 diciembre 2009

Vernet – Roberto E. Vergonjeanne

Es un hecho que la palabra Vernet, es asociada con la magia.

Muchos magos la relacionan con productos mágicos, pero en realidad, Vernet es más que eso, fue el nombre artístico de Roberto E. Vergonjeanne, un empresario argentino, mago, creador, y fabricante de efectos mágicos.

Su historia

Comenzó de niño con la magia, y sus dos profesores mas importantes fueron en este orden: su padre, que aunque muy limitado con el arte, generó en él la simiente de la magia, y su segundo maestro, fue el libro “Juegos de manos del Profesor Boscar”.

Las circunstancias de la vida lo apartaron de la diversión infantil, y lo llevaron por otros rumbos.

Fue así como años mas tarde, quedó a cargo de una importante empresa familiar que fabricaba flores y plantas artificiales de plástico.

No es hasta 1969, durante unas vacaciones de verano en la Ciudad de Mar del Plata, Argentina, que vuelve a tomar contacto con aquella afición infantil.

En esa ocasión, organizado por Oscar Keller (personaje importante de la magia de nuestro país), se realizaba el Primer Festival Internacional de la Magia, donde uno de los invitados de honor, era nada menos que Fu Manchú, uno de los ídolos de su infancia.

Aquella fue la ocasión que sirvió para reavivar aquella afición perdida por el arte nunca olvidado

A pesar de vivir en Córdoba, distante varios cientos de kilómetros de Buenos Aires, comienza a concurrir al Centro Mágico Fu Manchú, donde se convierte en discípulo del gran mago inglés.

A partir de ese momento, en unión con el aprendizaje, Vergonjeanne comienza a desarrollar una industria que pasaría a ser casi su principal actividad, y haría famosa su marca de fábrica: Vernet.

Fue así, como Roberto se convirtió en uno de los pioneros argentinos más importantes, en la exportación de artículos de magia.

Los productos Vernet

En los inicios de la década del 70, los productos que fabricaba comenzaron a diversificarse, lo cual ameritaría, que publicara su catálogo de cerca de 40 páginas, repleto de productos mágicos.

Internet no existía y la información era distribuida por el correo.

Los juegos promocionados incluían efectos de magia de cerca y salón; a los que se agregaban algunas ilusiones.

Su Super Lota, especialmente diseñada, podía contener simultáneamente 2,8 litros de agua, 15 metros de cinta de seda de 15 cm de ancho, y una paloma viva o pequeño conejito.

Poseo un catálogo original, y uno de los juegos que mas llamaron mi atención en aquella época, era el llamado Cárcel del diablo (Devil Jail).

En este efecto, una moneda era colocada entre dos pequeñas placas cuadradas de plástico transparentes de 4 cm de lado. Tres bandas elásticas aseguraban todas sus caras.

Después que el público examinaba todo, se envolvía en una hoja de papel, escapando la moneda de aquel encierro, para aparecer en otro lugar inesperado.

Vernet ofrecía también una levitación para realizar en rutinas de salón (no necesariamente en escenario, aunque también podía realizarse en ese espacio), a muy escasa distancia de los espectadores.

En su publicidad, informaba que quienes estuvieran “seriamente” interesados en esta ilusión, que se lo hicieran saber, para hacerles llegar una filmación (súper 8), para que apreciaran el efecto.

En los años 70, en uno de los números del magazine Abracadabra, se ponderaba el FP de Vernet, podríamos decir la “vedette” de sus productos, afirmando que era el único en su tipo que podía ser usado a muy corta distancia en forma segura sin ser detectado, asegurando a su vez, que era difícil de conseguir.

Lo citado me trae a la mente una anécdota que me fuera comentada por un entrañable amigo salteño.

Corría 1979, cuando el mago Sammy, que es a quien me estoy refiriendo, de paseo por Canadá visitaba un negocio mágico, y al saber que era argentino, el dueño casi le rogaba que por favor le hiciera contacto con Vernet, para poder comercializar sus FP.

Los magos le pedían “ese FP” en especial, pero el no sabía ni conocía los datos del fabricante para conseguirlo.

Cuando Sammy le pasó la información, como atención, aquel dealer le obsequio varios efectos que el comercializaba.

En 1981, en el Segundo Congreso Argentino de Ilusionismo, presentó un tiraje de su invención (Universal Pull), por el cual recibió el Primer Premio en la categoría Invención y Perfeccionamiento.

El jurado estaba compuesto por Fantasio, Carlos Colombi y Arturo de Ascanio, y recuerdo por haber sido testigo, que para demostrar su eficacia, calzó en el mismo una docena de cucharitas de café que desaparecieron como por arte de magia.

Curiosamente en ese mismo evento, Michel (uno de los actuales dueños de la marca Vernet), ganó el primer premio en Manipulación.

Comunicación y Magia

En 1975, Roberto escribió el libro “Comunicación y magia”, el cual fue prologado nada menos que por su maestro Fu Manchú.

No hay en este libro ninguna explicación o de secretos mágicos magia, solo teoría y reflexiones.

El temario incluye entre otros:

* Mago como artista, como filósofo y como psicólogo
* Close up, control anímico y precauciones
* Naturalidad en la actuación
* Los juegos fallidos
* La vanidad en la magia
* El saber escuchar
* Los juegos y sus dificultades
* La importancia de la música en la magia
* Economía de movimientos
* Dificultad del mago para extraer un juego de un libro
* etc., etc., etc.

En su momento no pude conseguir el libro porque se había agotado, pero en el Congreso de 1981 que menciono en el punto anterior, le pregunte al mismo Vernet donde podía conseguir su obra.

Me contestó que justamente traía uno con el, y me lo quiso obsequiar, pero insistí en pagárselo.

Su respuesta fue: hagamos una cosa, mete la mano en el bolsillo y saca el primer billete que encuentres, ese será el precio de mi libro.

Vernet tuvo la amabilidad de estampar su dedicatoria en la primera hoja, y la fecha: 13 de septiembre de 1981.

Antes de entregármelo, tuvo la delicadeza de remarcar con un bolígrafo algunos párrafos, que Roberto consideraba importantes en su escrito:

“Si se releyese nuevamente el presente texto sustituyendo el personaje-mago y su campo de acción, como ya se dijera en las primeras páginas, comprenderá el lector como es posible aplicar estos conceptos en otras áreas, sentires y profesiones”

“Normalmente un mago realiza un juego porque previamente lo vio presentado”

“El secreto no está en el juego sino en la mente del mago. Toda mente es un verdadero secreto”

“En los libros de magia existen infinidad de juegos y efectos, algunos jamás presentados en público; los más han sido olvidados”

En 1994, Michel y Greco, dos estudiosos de la magia, excelentes magos y amigos, adquieren la marca Vernet y algunas de sus matrices, manteniendo a través del tiempo la excelencia de sus productos, agregando a su vez nuevos juegos a los originales.

Roberto Vergonjeanne murió en 1996, y aunque muchos desconozcan su trayectoria, el mundo mágico seguirá recordándolo, aunque más no sea por todo lo que significa el nombre Vernet en nuestro arte.